domingo, 31 de julio de 2022

Sacrificio por amor

Nadie me quita la vida, sino que yo la doy por mi propia voluntad. Tengo el derecho de darla y de volver a recibirla. Esto es lo que me ordenó mi Padre.» - Juan 10:18

El 30 de marzo de 1981 el presidente Ronald Reagan salía de un hotel luego de dar un discurso ante una convención. En un lapso de 1.7 segundos se dispararon seis tiros. El presidente fue metido a la prisa a la limosina presidencial y llevado a un hospital porque había recibido un balazo. Pero pudo haber muerto de no haber sido por Tim MaCarthy, un agente del Servicio Secreto que usó su cuerpo como escudo para proteger al presidente. 

Mira la foto abajo y nota la posición de Tim. Tiene los brazos extendidos protegiendo al presidente en lo que lo montan en la limosina. Para hacer eso Tim tuvo que tomar un entrenamiento especial para ir en contra del sentido común. 


El ser humano cuando está en una situación de peligro a su vida busca protegerse. Es algo que se hace por instinto. Tim era un policía entrenado antes de ser agente del Servicio Secreto. Lo primero que se le enseña a un agente de policía y a cualquier persona que maneja un arma es que al momento de escuchar tiros tiene que buscar cubrirse. Se les enseña a cuidarse escondiéndose detrás de algún objeto o tirarse al suelo. Lo primero que se hace en una situación así es proteger su vida. 

Al ingresar en el servicio secreto la misión de Tim era proteger al presidente en todo momento. El entrenamiento ahí cambió. Ahora en vez de reaccionar protegiéndose debía reaccionar protegiendo la vida del presidente. Cómo ven en la foto, y si ven el vídeo, Tim reaccionó contrario a los que buscaron protegerse. Se volvió en dirección al tirador, abrió sus brazos y se colocó entre el tirador y el presidente. En la segundo foto ven a Tim aguantandose el área del torso. Cómo resultado de su gesta recibió una de las balas que entró por el pulmón derecho, perforó su diafragma y se alojó en el hígado. Tim estaba en un dolor angustiante pero lo hizo por cumplir con su deber. Su sacrificio fue por deber.
Jesús hizo un sacrificio por amor y al igual que Tim McCarthy actuó contrario al sentido común humano de la autopreservación. Cristo se ofreció en sacrificio por todos nuestros pecados para salvarnos. Pero contrario a Tim McCarthy su decisión no fue motivada por un deber, fue por amor. Contrario a Tim su acto no duró varios segundos, su tortura duró horas y luego su agonía en la cruz muchas horas más. Tim McCarthy recibió un balazo por el Presidente, Cristo recibió puños, bofetones, escupitajos, latigazos, una corona de espinas, humillación cargando su cruz, tres clavos en las manos y los pies y una lanza en el costado que le llegó hasta el corazón. 

El presidente era el hombre más importante en su momento. Cristo te consideró tan valioso que se sacrificó por tí. Actuó en contra del sentido de preservación y se sometió a un dolor inimaginable por tí. Tim McCarthy fue premiado por su gesta con medallas y reconocimientos. Cristo solo quiere tu corazón. Tim McCarthy se sacrificó por deber, Jesús lo hizo por amor. Tim McCarthy se sacrificó por una sola persona, Cristo lo hizo por toda la humanidad.

En resúmen Cristo te ama. Cristo te ama tanto que dió su vida por tí para salvarte. ¿Cómo vas a corresponderle?

Dios te bendiga.

Video del incidente.
https://youtu.be/N1Jid5uRFo4

2 comentarios:

  1. Excelente ilustración y mejor el paralelismo con el sacrificio de nuestro Senor. Muchas gracias por tan buena entrada.

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  2. Muchas gracias por leer hermano Ali

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