domingo, 27 de noviembre de 2016

Del corazón, gracias

Dad gracias en todo, porque esta es la voluntad de Dios para con vosotros en Cristo Jesús. 1 Tesalonicenses 5:18

Emociones y sentimientos
Hace un tiempo atrás cuando estudiaba sobre las emociones y sentimientos aprendí que aunque las dos se usan de manera indistinta no son lo mismo. El sentimiento es una respuesta o reacción inconsciente a veces. La emoción es la manifestación de un sentimiento. Muchos estudiosos de la conducta han hecho listas de sentimientos y emociones y las clasifican de distintas maneras. No hay un consenso claro.


Agradecimiento
En una de esas listas recuerdo que vi el agradecimiento catalogado como un sentimiento. Fue en la única que lo vi así. Me llamó la curiosidad porque en ese momento traté de recordar como se sienten los sentimientos. Recuerdo que he sentido pena por algo triste. Recuerdo cuando he sentido miedo al ver algo que me espanta. Pero el agredecimiento lo recuerdo solo en raras ocasiones y entonces me puse a pensar en qué momento fue cuando de verdad sentí agradecimiento.


De pequeños se nos enseña a decir "gracias" cuando se nos da algo. Cuando crecemos un poco más el decir gracias es una acción mecánica, o sea, sale automática cuando recibimos algo como un regalo, un elogio o se nos abre la puerta o se nos dice buen provecho. Pero ¿cuando fue que dijimos gracias en un momento donde esas "gracias" salieron del corazón?


Hace un tiempo atrás pasé por una experiencia que solo conocen mis hijos y famila de mi casa. En ese momento cuando recibí la ayuda de una persona recuerdo haberle dado "gracias" pero fue una respuesta que salió de adentro, no una frase aprendida ni de costumbre. En ese momento en mi corazón sentí darle gracias aquellas gracias salieron de adentro.


Piense en el momento en que alguien salvó su vida, le dió algo que ustede necesitaba urgentemente, lo ayudó cuando más lo necesitaba sin usted pedirlo. ¿Como se sintió al darle las gracias? Esas son las gracias genuinas, las que salen del corazón cuando uno se da cuenta que de no haber sido por ese acto estaríamos peor o no hubieramos podido lograr algo.


Acción de gracias
Yo doy gracias todos los días a personas cuando me dan algo como un regalo, comida, o me hacen un favor. Doy gracias a mis padres por haberme criado y sostenido. Doy gracias a mi esposa e hijos por su cariño y afecto. En esos casos doy gracias por algo que no tenía pero aún así en ese momento estoy dando gracias y tengo la oportunidad de devolver el favor y eso se convierte en una acción, acción de gracias.


Pero las gracias que se dan por cosas que no merecemos o que no podemos tener a menos que alguien nos la de esas solo podemos agradecer en el corazón y manifestarlo con los labios.


Gracias a Dios por la vida y la salud.


Gracias a mis padres por la vida y su amor.


Gracias a mis amigos por su amistad.


Gracias a las personas que me han dado de comer. Y gracias a Dios por haber hecho posible que germinara el grano de donde salió el arroz, la semilla de donde salieron los gandules, gracias por haber hecho posible que llegaran a la mesa por el milagro de la vida esas cosas que hoy consumimos.


Gracias ¿por todo?
El apóstol Pablo aconseja que demos gracias en todo. Eso incluye dar gracias por las cosas buenas pero también por las que no son tan buenas. Gracias por las alegrías y gracias por las tristezas que me hacen apreciar mejor la alegría. Gracias por la abundancia y por la escacez que me hace apreciar la abundancia. Gracias por la salud y gracias por la enfermedad que fortalece mi sistema inmunológico para tener salud. Gracias por esas personas que me han ayudado y gracias por las que me han traicionado y me han enseñado a tener más cuidado. Gracias por las personas que me han hecho daño porque me han dado la oportunidad de practicar el perdón. Gracias por todas esas cosas que molestan porque me hacen moverme a un lugar mejor, a superarme. Gracias por la buenas experiencias y por las malas porque con esas malas experiencias ayudo a enseñar a otros que estén pasando por lo mismo.


Gracias a Dios porque cada una de esas experiencias fortalece mi corazón y desde el corazón dolido pero que sanará o del corazón alegre por haberse recuperado de algún dolor doy las gracias.


En estos días pasado se celebró el Día de Acción de Gracias y hay quien salga con el cliché de que "acción de gracias son todos los días", ero piénselo e internalice en su corazón y de gracias por todo y verá que sí,hay que dar gracias todos los días.




Dios les bendiga.

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