domingo, 22 de enero de 2017

Necesitamos más Jeremías...

¿Cómo decís: Nosotros somos sabios, y la ley de Jehová está con nosotros? Ciertamente la ha cambiado en mentira la pluma mentirosa de los escribas. Jeremías 8:8
Que malo sería creer que uno sabe algo y estar equivocado. ¿De quién sería la culpa?


Hoy día estamos en un tiempo donde abundan las falsas enseñanzas y las falsas doctrinas. hace poco ví un vídeo de una iglesia donde había gente bailando salsa en el templo; en otra estaban bailando bachata. La aberración de andar llamando "apóstoles" a personas que están confundiendo a la gente es otra de las cosas que abundan en las iglesias. Pero, ¿porqué pasa esto?

La culpa es compartida.Por una parte está la gente que no lee Biblia y se conforman con cualquier cosa que les digan desde un altar porque creen que el mero hecho de que alguien tenga un titulo de "pastor", "evangelista", "apostol", "doctor", etc, los hace seres infalibles y superiores. En estos tiempos es preciso comprbar lo que se predica desde los altares a la luz de la Biblia, si no aparece o contradice lo que dice la Biblia que sea anatema.
Por otra parte tenemos a gente enseñando falsas doctrinas con conocimiento. Son personas que leen la Biblia y solo enseñan lo que les conviene. Hoy día muchos predicadores están más enfocados en atraer gente que en enseñarles la palabra de verdad. Son gente que confunde.

Cuando el profeta Jeremías escribió la gente de su tiempo creía que estaba bien, que estaban haciendo lo correcto. En aquel tiempo no todos tenían acceso a la Biblia como lo tenemos hoy que cada uno tiene uno en su casa. En aquel tiempo tenían que ir a las sinagogas para aprender y cuando no iban donde los escribas, los intérpretes de la ley. Éstos estaban confundiendo a la gente con falsas enseñanzas. Hoy día a pesar de que todos tienen mayor acceso no se preocupan por leer, buscan sus enseñanzas en estaciones de radio y TV que están corrompidas y por mantener audiencia se han dedicado a entretener y no a enseñar, se han dedicado a confundir.

En el tiempo de los profetas Israel tuvo un Jeremías que se paró a señalar a los falsos profetas y a los escribas mentirosos. ¿Y hoy a quién tenemos?

Hace falta un Jeremías, no, hacen falta muchos Jeremías para contrarrestar la ola de falsas doctrinas que pululan en los medios y estaciones de radio y TV cristianas. Hace falta gente que se pare a denunciar la mentira y orienten a los que están confundidos. Pídamosle a Dios que levante personas que se atrevan a denunciar lo incorrecto para orientar a los hermanos que están confundidos.

Dios les bendiga.



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