domingo, 4 de septiembre de 2016

Aférrate a la sana doctrina

Retén la forma de las sanas palabras que de mí oíste, en la fe y amor que es en Cristo Jesús. Guarda el buen depósito por el Espíritu Santo que mora en nosotros.
2 Timoteo 1:13-14




A la hora de estudiar la Biblia es necesario tener claro el principio primero de interpretación, la Biblia se interpreta a sí misma. En los casos de algunos textos de difícil interpretación se recurre a buscar la historia del tiempo para ver el contexto histórico; También se mira las costumbres del tiempo para entender el contexto cultural.




La ley de no contradicciónEn el plano de la filosofía y la lógica existe lo que se conoce como la ley de no contradicción. Una cosa no puede ser cierta y falsa a la misma vez. Una cosa no puede ser mala y buena a la misma vez. La Biblia como un todo es un libro inspirado por Dios que no puede ni se contradice a sí mismo. Recordemos que la Biblia se interpreta a sí misma. En el momento en que se utiliza la Biblia de manera tal que se contradiga a sí misma se está entrando en apostasía, o sea, actuar concientemente contrario a lo que la Biblia dice.




¿Qué es la sana doctrina? La sana doctrina es las enseñanzas de la Biblia interpretadas correctamente, sin adulterar su contenido, sin quitarle ni añadirle nada.


Cualquier religión, denominación, grupo, congregación que comience a usar la Biblia selectivamente, rechazando algunos versos e ignorando otros, o cualquiera que selectivamente modifica el contenido de la Biblia como o han hecho los Testigos de Jehová, Adventistas y los editores de la Nueva Versión Internacional están incurriendo en un grave pecado al añadirle y quitarle contenido a la Palabra de Dios.




La advertencia de PabloEl apóstol Pablo tuvo una lucha con la iglesia de los Gálatas. En un momento esa iglesia comenzó a desviarse de la sana doctrina y a incorporar elementos de la ley ceremonial de Moisés en su culto. Estaban siendo judazados y reemplazando la gracia de Cristo por la ley. Es entonces cuando el apóstol Pablo:


Mas si aun nosotros, o un ángel del cielo, os anunciare otro evangelio diferente del que os hemos anunciado, sea anatema. Gálatas 1:8

Fíjense en la palabra "diferente". Una ley de la correcta interpretación bíblica y de la hermenéutica es el principio del antecedente. La Biblia es una y su interpretación debe ser una, la correcta guiada por la iluminación de nuestro Señor a través del Espíritu Santo. En el momento en que una persona, sea pastor, líder, profesor, teólogo u otro, trae una "nueva revelación" o una "nueva interpretación" hay que mirar con cuidado. Si esa "nueva interpretación" es algo que resulta contradictorio a lo que se enseña en la Biblia, a la sana doctrina hay que hacer lo que dijo Pablo. Declarar algo anatema era sacarle el cuerpo.


En al epístola de Judas se nos dice algo similar con respecto a las personas que pervierten la sana doctrina:


A algunos que dudan, convencedlos. A otros salvad, arrebatándolos del fuego; y de otros tened misericordia con temor, aborreciendo aun la ropa contaminada por su carne. Judas 1:22,23



Distorsión: La estrategia favorita del diabloHay gente que viven creyendo que Satanás, el diablo es un monstruo terrible, con cola puntiaguda y que mete miedo. Ojalá fuese así para que la gente le sacara el cuerpo. Pero satanás es más listo. El se disfraza para engañar:


Y no es maravilla, porque el mismo Satanás se disfraza como ángel de luz. 2 Corintios 11:14


¿Como engañó el diablo a Eva en el huerto? Distorisionando lo que Dios había mandado. Dios había dado una orden clara, no debían comer de aquel árbol de la ciencia del bien y del mal. Entonces la serpiente va y le dice a Eva otra cosa pero lo hizo USANDO LO QUE DIOS HABÍA DICHO E INTERPRETÁNDOLO DE OTRA MANERA.


¿Como intentó Satanás tentar a Jesús en el desierto? Vean en los evangelios que trató de utilizar la Palabra de Dios interpretándola de manera caprichosa para hacer caer a Cristo. La respuesta de Cristo es la que debemos tener nosotros si nos encontramos con alquien que quiere distorsionar la Biblia: "Vete, Satanás..." (Mateo 4:10)


Hoy día y hasta que venga cristo no estaremos exentos de los ataques del enemigo. Pero no esperemos ataques directos. El diablo usa la peor táctica y la más destructiva en el arsenal de todo ejército, la infiltración. El ataca desde adentro insertando herejías por medio de interpretaciones distorsionadas. En el momento en que alguien dice algo que es contrario a la sana doctrina está haciendo la obra del diablo. Tengamos cuidado y oremos a Dios para que nos de discernimiento y no caigamos en el engaño:


Pero hubo también falsos profetas entre el pueblo, como habrá entre vosotros falsos maestros, que introducirán encubiertamente herejías destructoras, y aun negarán al Señor que los rescató, atrayendo sobre sí mismos destrucción repentina. 2 Pedro 2:1

Regresando al texto con que iniciamos tengamos en cuenta la exhortación a retener. Retener significa aguantar, no soltar. En este caso no debemos soltar la sana doctrina que hemos aprendido. ¿Alguna vez has estado a punto de caer de algún lugar y tenido que aguantarte de algo con todas tus fuerzas? Eso es lo que se nos exhorta, aferrarnos, aguantarnos de la sana doctrina. Cualquier otra cosa que contradiga la sana doctrina debe ser desechada. En el momento que alguien, sea pastor, maestro, profesor, teólogo traiga algo que haga que la Biblia se contradiga a sí misma recordemos que eso fue lo que hizo el diablo, hagamos caso de la exhortación de Pablo y saquémosle el cuerpo y oremos a Dios para que no caigamos en tentación.


Dios les bendiga.

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