domingo, 28 de agosto de 2016

Lo que de verdad vale

Trabajad, no por la comida que perece, sino por la comida que a vida eterna permanece, la cual el Hijo del Hombre os dará; porque a éste señaló Dios el Padre. Juan 6:36



Hoy día vemos a personas que se dedican a trabajar y a buscar dinero. Algunos lo consiguen y otros solo pasan trabajo. Entonces vemos que los que tienen dinero se dedican a comprar cosas. Tienen carros, ropa, casas, lujos. Hace un tiempo cuando pequeño recuerdo que veía un programa que se dedicaba a mostrar los lujos que tenían los ricos. Entraban a las casas y veían sus posesiones. Era un programa que era bien visto. A la gente le gustaba ver las cosas que tenían los ricos.


Hace un tiempo atrás leí sobre un psiquiatra que atendía exclusivamente a ricos, a millonarios, a gente "exitosa" que tenían muchas cosas. Era gente a la que no les faltaba nada, solo tenían que pedir y tenían lo que querían. El psiquiatra entonces dijo algo que me llamó la atención y nunca olvido hasta hoy. Según él muchos de los ricos y millonarios viven vidas en angustia y depresión. Algunos por miedo a perder lo que tienen, otros por que quieren tener más y no se sacian y otros porque a pesar de tener tanas cosas se sentían vacíos.



El ser humano es algo más que un conjunto de tejidos, nervios, huesos. El ser humano es algo más que la parte física que ve la gente. El verdadero Michael Castro que escribe esto no es el físico que la gente ve, el que usa espejuelos y tiene barba y poco pelo. Michael Castro es la persona interior, la que no se ve, la que siente, anhela, padece, se alegra.


Cuando Cristo exhortó a la gente a trabajar por la comida verdadera les estaba hablando en sentido espiritual. Ya el había dicho que "la vida del hombre no consiste en la abundancia de los bienes que posee" (Lucas 12:15). A la mujer en el pozo de dijo que el le ofrecería agua que saciaría su sed para siempre (Juan 4:14) porque el agua material solo sacia la sed física.


El verdadero valor de un ser humano no está en lo físico. El verdadero valor de un ser humano está en lo espiritual, su alma, su espíritu. Asi mismo lo que el hombre debe buscar no son las cosas físicas sino las cosas que de verdad valen, las espirituales. La comida física sacia el hambre física pero el pan de vida que es Cristo (Juan 6:33-48) sacia para siempre.


Busca lo que de verdad vale. Las cosas temporales pasan, Cristo permanece para siempre.


Dios te bendiga. Lindo día.

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