sábado, 18 de junio de 2016

Los pastores no son dueños de las iglesias

Desde pequeño me crié en el pentecostalismo conciliar. Pertenecí a dos grandes concilios, el Movimiento Internacional y luego al Movimiento Misionero Mundial. Actualmente me congrego en una iglesia bautista independiente. Por muchos años viví bajo la tiranía de pastores y concilios que creen que son dueños de la iglesia y olvidaron que son ADMINISTRADORES; que lo que ejercen es un ministerio no una posición de superioridad.

Una de las cosas que noté creciendo en el pentecostalismo conciliar (muy diferente al pentecostalismo independiente) es el control que hay sobre el acceso a los micrófonos, a los púlpitos, a los "ministerios". En las iglesias pentecostales existe la idea de que para ministrar, predicar, o hacer cualquier cosa se tiene que pasar por el cedazo del pastor. El pastor es visto como una especia de centinela del púlpito que decide quién y quién no toca el micrófono; quién y quién no se para al frente; y PELIGROSAMENTE quién y quién no predica. Cuando alguien dice algo que no les gusta “lo sientan” lo ponen en disciplina en especial si la persona lo confronta con alguna verdad bíblica.
Les voy a contar un testimonio del cual tengo conocimiento personal. Conocí a un pastor que tenía la mala costumbre de guiar a exceso de velocidad. Siempre andaba con prisa y guiaba a más del límite estatuido por ley. Un día un joven se paró a predicar en esa iglesia y recordó que un cristiano debe seguir y obedecer las leyes como dice Romanos 13:1: “Sométase toda persona a las autoridades superiores...” El joven expuso bíblicamente que las personas que desobedecen leyes están desobedeciendo a Dios y en el mensaje mencionó a los que guían a exceso de velocidad... El joven pasó luego de eso un tiempo sin volver a predicar.


Los pastores son ministros de Dios a quienes se les ha dado una encomienda que en cierta manera conlleva una autoridad pero no un autoritarismo. La Biblia es clara cuando dice en Hebreos 13:17:
Obedeced (peithō) a vuestros pastores (hēgeomai), y sujetaos (hypeikō) a ellos; porque ellos velan por vuestras almas, como quienes han de dar cuenta; para que lo hagan con alegría, y no quejándose, porque esto no os es provechoso.

Algunos pastores y concilios han interpretado este texto de manera caprichosa. Lo interpretan de manera tal que hacen de los pastores como si fueran líderes incuestionables. "Hay que someterse" repiten algunos cuando se cuestiona algo que hace algún pastor. Los pastores que no conocen el verdadero sentido de este texto y que no estudian (la mayoría) creen que este texto es una licencia para la impunidad, una carta blanca para hacer como les dé la gana. Se convierten en tiranos del púlpito. Se creen que están por encima de la congregación y comienzan a adueñarse de los ministerios. Si alguien dice algo que no les guste aunque esté bíblicamente probado esa persona queda marcada y NO SE LE PERMITE HACER NADA en la iglesia porque LO DICE EL PASTOR.
PERO, hay que mirar más de cerca ese texto y buscar lo que quiere decir esas palabras.

"Obedeced"Obedecer es algo que se hace voluntariamente. Uno obedece las leyes de tránsito y por eso se deteiene ante luces rojas y señales de PARE. en el texto bíblico la palabra que se traduce como obedecer es "peithō" que literalmente se entiende como "ser persuadido". Cuando los que leían ese texto en la época que se escribió sabían que lo que se pes pedía era que racionalmente escucharan, estuvieran de acuerdo. 

"a vuestros pastores"Esta parte del texto es la que se ha distorsionado con el paso del tiempo y es la que muchos pastores y líderes conciliares han desvirtuado. En el texto original no aparece la palabra "pastor" (poimēn) sino que esa frase "a vuestros pastores se traduce correctamente como los que están liderando (hēgeomai), o sea a los líderes. Los traductores de la Reina-Valera extrapolaron la palabra pastores al inferir que los que están liderando son por lo general los pastores y la pusieron en ese verso pero en otras versiones no se traduce así. 

"sujetaos"Pero es la palabra "sujetaos" la que algunos pastores creen que les da la "autoridad" sobre las congregaciones. Sujetar en este texto se tradujo de la palabra griega "hypeikō" que literalmente significa "ceder ante la autoridad o acatar un consejo". FÍJENSE QUE AHÍ NO DICE "SOMETERSE" (hypotassō) que implicaría el entrar en una relación jerárquica donde una está en una posición superior al otro. El cristiano se somete a Dios pero se sujeta al pastor (o lider).
Los pastores que han confundido este texto con una licencia para convertirse en tiranos deben tomar el contexto bíblico y ver que en otra parte se les dice que ellos no se deben enseñorear:
Entonces Jesús, llamándolos, dijo: Sabéis que los gobernantes de las naciones se enseñorean (katakyrieuō) de ellas, y los que son grandes ejercen sobre ellas potestad. Mas entre vosotros no será así, sino que el que quiera hacerse grande entre vosotros será vuestro servidor, Mateo 20:25,26
¿Se fijaron en la palabra enseñorear? Jesús dejó bien claro que los que iban a dirigir la iglesia no se supone que se convirtieran en "señores" o dueños sino en ministros y un ministro literalmente era un siervo. 

El apóstol Pedro dice en una de sus epístolas: 

Apacentad la grey de Dios que está entre vosotros, cuidando de ella, no por fuerza, sino voluntariamente; no por ganancia deshonesta, sino con ánimo pronto; no como teniendo señorío (katakyrieuō) sobre los que están a vuestro cuidado, sino siendo ejemplos de la grey. 1 de Pedro 5:3
Como vemos la Biblia es clara. El pastor o lider conciliar que ejerce una potestad desmedida y que se convierte en un dueño está obrando mal. Está equivocado y se ha colocado en una posición que no le corresponde. El único Señor que tiene potestad y dominio sobre la iglesia y ante quién debemos someternos es Jesús. Los pastores si son líderes, velan por el bienestar de la iglesia pero no están en una posición superior al resto de la congregación. Esto es lo que muchos han olvidado por mal interpretar la Biblia. 

Pastor usted tiene que tener bien claro que el verdadero Señor es Cristo. ÉL pagó con su sangre el precio. ÉL es el que manda. Si una persona habla conforme a lo que dice la Biblia y a usted le molesta no se enoje con la persona y recuerde que usted no es el jefe de la iglesia sino su pastor que no tiene superioridad sino un ministerio. NO le corte el acceso a los que dicen cosas que le incomodan ni premie a los que lo adulan porque estaría usted rindiendo un flaco servicio a la obra y sirviéndose usted en vez de servir a Cristo. 

Oremos para que los pastores y líderes conciliares vean esta verdad y dejen la tiranía del púlpito. Que aprendan a aceptar cuando están equivocados, que recuerden que el Señor es Cristo y no ellos.

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