jueves, 7 de enero de 2016

¿Puede el diablo hacer milagros para engañar a la gente?

Esta semana una amiga me hace la pregunta que da título a ésta entrada. Satanás, el diablo, Lucifer como como quiera que se conozca al enemigo de las almas está empeñado en hacer una cosa, destruir (Juan 10:10). Ahora, parte de su obra consisten en engañar a la gente y se valerá de muchos artificios para hacerlo.

Desde un inicio vamos a establecer que no existe base bíblica para atribuirle a Satanás la capacidad de hacer un milagro. Un milagro se define como una intervención divina sobre las leyes de la naturaleza y solo el creador de la naturaleza puede hacer milagros. Pero el enemigo de las almas se vale de artimañas para engañar.


Desde el inicio de la humanidad el diablo ha recurrido al engaño para hacer caer a los seres humanos. La primera vez que vemos a Satanás en la Biblia es en el huerto del Edén engañando a Eva (Génesis 3:15). La principal estrategia del diablo es el engaño.

La primera vez que vemos a Satanás tocando a un ser humano fue en Job y lo que hizo fue enfermarlo (Job 2).

En el Nuevo Testamento vemos que las personas que eran poseídas por el diablo manifestaban síntomas de enfermedades y buscaban hacerse daño (Mateo 5:2-5; Mateo 9:32; Mateo 12:22; Mateo 17;15-18; Lucas 13:16) . De hecho todas las referencias a Satanás en el NT son asociadas con daño: Se le atribuye tener el imperio de la muerte (Hebreos 2:14); lo que hace es confundir y hacer daño (Lucas 22:31). Jesús dijo que solo vino a robar matar y destruir (Juan 10:10).

Los milagros son obra de Dios y solo provienen de parte de Dios. Ahora, tengamos claro que cuando alguien ora por otra persona en el Nombre de Jesús y esa persona recibe un milagro eso no es garantía de que la persona que oró esté bien con Jesús. Muchas personas que oran y hacen milagros se llevarán una sorpresa en el cielo (Lucas 13:25-27)

Ahora, de que el diablo recurrirá a engaños para llevar a personas a la perdición no lo podemos negar porque es capaz de disfrazarse como ángel de luz (2 Corintios 11:14). La Biblia nos relata de un caso de un mago llamado Simón que con sus artes engañaba a las personas (Hechos 8). Tenía muchos seguidores. Algunos predicadores falsos recurren a trucos para dar a entender que por su mano se han hecho milagros. Está en la persona el discernir por medio del Espíritu Santo (1 Corintios 12:10) si lo que vio fue un milagro o un truco. Para eso es necesario orar, estudiar la Biblia y ayunar.


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