domingo, 31 de enero de 2016

Mírate en ese espejo y ayuda




Hermanos, si alguno fuere sorprendido en alguna falta, vosotros que sois espirituales, restauradle con espíritu de mansedumbre, considerándote a ti mismo, no sea que tú también seas tentado.
Gálatas 6:1


Todos fallamos. Nadie es perfecto.

Por alguna extraña razón los seres humanos somos más hábiles encontrando faltas que virtudes. Detectamos una falla sin ayuda pero nos cuesta trabajo hallar las cosas buenas. Señalar, juzgar y condenar es algo que nos sale fácil.

Una iglesia no es un museo de santos sino un lugar para sanar enfermos. Es una escuela donde se aprende y en el proceso de aprendizaje hay momentos en que se cometerán faltas.

Jesucristo ha sido muy paciente con nosotros. Su misericordia es infinita y su amor también. El deber del cristiano es reflejar la manera de ser de Cristo y más cuando alguien comete una falta.
Hace un tiempo atrás veía un documental acerca del servicio secreto de EEUU y decían que parte de su entrenamiento era el actuar contrario a su naturaleza al escuchar disparos. La reacción natural de un humano es correr y esconderse y a los policías se se enseña a cubrirse, buscar de donde vienen los disparos y responder. Al agente del SS se le enseña a pararse frente al presidente para que las balas le den a él y no al lider.
Nuestro reflejo juzgador es algo al parecer innato y debemos suprimirlo para evitar dañar la vida del que ha cometido una falta.

Restaurar
El texto nos enseña primero a restaurar. Restaurar es arreglar algo hasta llevarlo a la condición original. Nuestra meta al tratar con un hermano que cayó es restaurarlo hasta que vuelva a la condición espiritual en la que estaba.

Mansedumbre
La Biblia nos enseña que tenemos que ser prontos para oír, a escuchar primero (Santiago 1:19). Así como el agente secreto está entrenado para ir contrario a su instinto el cristiano debe actuar con mansedumbre, NO INDIGNACIÓN ante la falta de un hermano que ha fallado. No debemos ir a reprocharle lo que hizo mal ni a regañarlo.

"Mírate en ese espejo"Hace un tiempo atrás conversaba con mis hijos acerca de algo que habíamos visto y en un momento les dije algo que me digo a cada rato cuando veo alguien hacer algo malo, "mírate en ese espejo". Ver las faltas que hacen los demás es fácil pero somos seres humanos como ellos y estamos en riesgo de cometer las mismas faltas. Por eso es que hay que considerar que fueron ellos pero pudimos haber sido nosotros porque el que "piensa estar firme mire que no caiga" (1 Corintios 10:12).

Todos fallamos. Nadie es perfecto. Todos seremos tentados...
Dios te bendiga. Lindo domingo.

Busca una iglesia donde congregarte y si no conoces de una comunícate a mi inbox para recomendarte una.

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